¿Alguna vez has mirado una esquina del salón y pensado: “¿Qué podría poner aquí?” Tranquilo, no eres el único. Los rincones muertos son esos pequeños espacios olvidados, a menudo vacíos o llenos de forma improvisada con algo sin mucho sentido. Pero con un poco de creatividad y algunos consejos clave, puedes transformar hasta el rincón más desaprovechado en una zona funcional y con estilo.
En este artículo encontrarás ideas prácticas para decorar rincones muertos, sobre todo en el salón, aunque también útiles para otras zonas de la casa. Y, por supuesto, te mostraremos cómo decorar una esquina de la casa con inteligencia y buen gusto.
1. Estantería a medida: de rincón muerto a rincón de lectura
Si te preguntas cómo decorar una esquina del salón, una estantería hecha a medida es siempre una apuesta segura. Incluso una esquina estrecha puede acoger baldas de pared, módulos flotantes o estanterías tipo cubo para mostrar libros, plantas u objetos decorativos.
¿Un consejo extra? Usa acabados similares al resto del mobiliario para mantener la armonía, o atrévete con un color contrastante para destacar ese rincón difícil con personalidad.


2. Rincón de relax: pocos elementos, máximo confort
Para decorar rincones muertos y convertirlos en un rincón de relax solo necesitas un sillón cómodo, una lámpara de lectura y una mesita auxiliar. Así crearás un rincón acogedor dentro del salón.
Si está cerca de una ventana, mejor aún: aprovecha la luz natural y añade cortinas ligeras para lograr un ambiente más íntimo.

3. Banco y detalles decorativos: sencillez que funciona
¿Quieres decorar esquinas pequeñas sin recargar el espacio? Un banco sencillo, combinado con cojines de colores o una lámpara de pie, es una opción elegante y práctica.
Puede servir como asiento extra o como base para colocar libros, jarrones o revistas. Colócalo bajo una ventana o combínalo con cuadros o espejos para dar profundidad visual.

4. Escritorio compacto: oficina en casa en pocos metros
Trabajar desde casa es cada vez más común. Si no tienes una zona de trabajo, decorar rincones muertos con un pequeño escritorio es una gran idea. Hay modelos suspendidos o compactos que se adaptan perfectamente a cualquier esquina.
Completa el espacio con una silla cómoda y una balda encima del escritorio para mantener el orden. Así, ese rincón que no usabas se convierte en tu nueva zona de trabajo.


5. Galería de pared: llena el rincón con tus recuerdos
¿Tienes dos paredes que se cruzan y no sabes qué hacer? Crea una galería de cuadros, láminas o fotos. Es la manera perfecta de decorar una esquina del pasillo o del salón sin ocupar espacio en el suelo.
Combina marcos de distintos tamaños para un efecto más original y personal.


6. Rincón bar: pequeño pero con estilo
Una idea original para decorar rincones muertos del salón es transformarlos en un pequeño rincón bar. Un mueble con estantes o una aparador elegante puede guardar botellas, copas y accesorios.
Añade una bandeja, un set de copas bonitas y, si quieres, un espejo pequeño para ampliar visualmente el espacio.
7. Plantas, luz y espejos: pequeños detalles, gran impacto
No hace falta añadir muebles nuevos: puedes decorar esquinas difíciles con elementos decorativos bien elegidos. Una planta alta aporta verticalidad y frescura al ambiente, una lámpara de pie crea ambiente, y un espejo en la pared da profundidad visual y más luz, ideal para rincones pequeños.

En resumen: no existen rincones muertos, solo espacios por reinventar
Con estos consejos, sabes ya cómo decorar rincones muertos con estilo y funcionalidad. Tanto si es una esquina olvidada del salón como una zona vacía entre dos muebles, todo espacio puede cobrar nueva vida con un toque creativo.
¿Ya sabes por qué rincón empezar? Si buscas más inspiración, lee nuestro artículo sobre cómo decorar una pared vacía.
