Mi padre me contaba que cuando era chaval, para escuchar música no le bastaba con dar al play. Tenía que ir a la Casa del Estudiante. Bajando las escaleras al sótano estaba lo que llamaban la «sala de música»: tocadiscos, auriculares, algunos sillones y siempre gente haciendo cola con un 33 revoluciones bajo el brazo.
Nunca era música de fondo, se estaba allí para escuchar. Era un momento, un ritual, un pequeño lujo. Quizás por eso la idea de una habitación dedicada a la música nos sigue fascinando hoy en día. Febrero es el mes de la música, y queremos celebrarlo con nuestros consejos para amueblar una sala de música solo para ti.
Una sala de música, incluso sin una habitación extra
Aclarémoslo ya: no hace falta una mansión con una sala de escucha insonorizada y las paredes llenas de vinilos como en una película.


La sala puede ser también un rincón del salón o una pared del despacho. Lo importante es que sea tuyo. Para crear la atmósfera que buscas basta con elegir los muebles adecuados y darle a la música el espacio que se merece.

Vinilos, tocadiscos, altavoces: el corazón de la sala
Si tienes una habitación dedicada a la música (o al menos un rinconcito), seguro que no eres de esas personas que solo le dan al play en Spotify. Entonces, ¿dónde metemos los vinilos y los CD?
Un mueble bajo, un aparador o, mejor aún, una estantería son el lugar perfecto para:
colocar los vinilos y los CD en vertical, como deberían estar
apoyar el tocadiscos
colocar los altavoces

El backstage: cables, guitarras y pedales
Hay un lado menos romántico de la música: he perdido la cuenta de las púas que he perdido, de los cables jack que he roto, de la maraña de hilos y de las cosas dejadas tiradas por el suelo.
Y luego están ellas: las guitarras. Preciosas, pero requieren su espacio. La mejor solución, sobre todo si hay poco sitio, es aprovechar las paredes con soportes de muro, transformándolas también en parte de la decoración.
Si por el contrario tienes más espacio o tienes más guitarras (y en ese caso te entendemos), un soporte de suelo múltiple es ideal para crear un rincón de instrumentos ordenado.

Un escritorio para escribir, mezclar, componer
Tu habitación, tu música, pero también tu creatividad. Un escritorio es el sitio perfecto donde apoyar una mesa de mezclas, un ordenador, o simplemente donde ponerte a grabar una nota de voz a las 2 de la mañana cuando llega la inspiración!

Luces y asientos para la atmósfera adecuada
La luz hace muchísimo. No a las luces y colores fríos: tu sala de música debe tener un mood de viernes por la noche más que de lunes por la mañana.
Elige luces cálidas, lámparas de pie y puntos de luz indirectos. Verás cómo cambia la atmósfera. Consejos para los asientos: un sofá, un par de buenos sillones cómodos o, si tienes espacio, una pequeña sala de estar. La música necesita tiempo, pásalo sentado o tumbado con total comodidad.

Lo más bonito de la sala de música es que no sirve para optimizar, organizar, ir con prisas, encontrar aparcamiento o hacer previsiones en Excel. Sirve solo para recordarnos que, a veces, todo lo demás puede esperar.
