Estilo CLÁSICO: el estilo atemporal

El estilo clásico, aunque inspirado al «pasado», nunca pasa de moda.
El pasado es la lente a través de la cual observamos los entornos; hay que interpretarlo con elegancia porque el tiempo nos enseña que el refinamiento nunca pasa de moda.

Los muebles clásicos se inspiran en dos grandes familias: el estilo francés, influenciado por la época de Luis XVI, y el estilo victoriano, de origen inglés.
Sin embargo, la palabra clave de ambos estilos es una: el lujo, potenciado de forma «casi exasperada». Una casa clásica no puede tener los espacios abiertos que tienen las casas modernas, al contrario, se prefieren ambientes más definidos y, por tanto, más cerrados.

Algunos ejemplos de nuestra colección Clasica pueden satisfacer perfectamente las necesidades de este estilo:

MESA EXTENSIBLE CLASICA:
es una mesa extensible elegante y particular. Líneas sofisticadas con atención a los detalles, que puede sentar a seis personas y hasta ocho una vez abierta.

MESA CONSOLA EXTENSIBLE CLASICA:
un precioso elemento de mobiliario de líneas clásicas que ocupará la sala de estar, completando su salón. También es perfecto como pieza de entrada gracias a su pequeño tamaño. Una vez abierto, puede acomodar hasta 14 personas.

MESA DE CENTRO CLASICA:
mesa de centro con patas de «sable» y tapa de cristal que se puede abrir para guardar pequeños objetos de colección.

Estas son algunas de las características típicas de las casas de estilo clásico:

Los suelos son de mármol, en tonos oscuros, como el marrón, o claros, como el marfil, enriquecidos por decoraciones pisables, normalmente en contraste con los suelos; colores y paredes claros sobre suelos oscuros o viceversa.
Hay muchos elementos y materiales disponibles: mármol pulido, hierro forjado, pero sobre todo madera. La madera de nogal o de cerezo, tal vez con incrustaciones de formas agradablemente redondeadas nunca debe faltar.

Los tejidos diseñados para completar y rematar el estilo clásico son, sin duda, los de textura rica e inconfundibles al tacto, como el terciopelo y la seda, enriquecidos con paños y bordados en relieve. Los colores van desde los tonos naturales, los tonos pastel (melocotón, verde claro, azul claro y amarillo) hasta el dorado y los colores más fuertes, como el morado. colores fuertes como el púrpura y el azul, y motivos florales, rayas y cuadros.

Amueblar un entorno clásico significa dar importancia y riqueza a los elementos de detalle. Lo importante es recordar siempre que el estilo clásico no quiere combinaciones de diferentes estilos.